texto de la Assemblea per la Comunicació Social de Barcelona.
¿ Los piratas de las
ondas ?
El Estado y los medios de comunicación privados a menudo se
refieren a los medios comunitarios como piratas, que emiten sin
licencia. Pero, en esta historia de medios y comunicación,
¿quién es el pirata, realmente?
El espacio radioeléctrico es un bien público, de todos; y el
derecho a comunicar y a estar informado es un derecho humano, de
todos. En cambio, unas pocas empresas y partidos políticos se
han adueñado de todo el espacio radioeléctrico; han secuestrado
nuestro derecho a la comunicación para convertirlo en su derecho
al negocio de la comunicación y la propaganda. Han secuestrado
nuestro derecho a la información, para reducirlo a un negocio
donde el interés informativo se supedita al interés económico
de los propietarios, gestores y anunciantes de los medios de
comunicación.
El poder de la comunicación es su privilegio.
1. unos pocos grupos empresariales se reparten la mayoría de los
espacios de comunicación pública. Estos grupos están
estrechamente vinculados (por propiedad, por consejos de
administración, por acuerdos diversos), con el núcleo de la
economía en transformación: con empresas financieras, con
constructoras y otros grupos industriales. Así está el mapa de
reparto del espacio público radioeléctrico en España:
El Estado: 8 canales TDT, de los de momento emiten seis (TVE1, La
2, Teledeporte, Canal 24 Horas, Clan TV, Cultural.es)
Las Comunidades Autónomas: 37 canales públicos autonómicos
Las empresas:
Planeta deAgostini: el grupo del editor Lara es el principal
accionista de Antena 3 TV y de Onda Cero. En el nuevo escenario
de la TDT cuenta con cuatro canales televisivos. Además es el
propietario de La Razón y, en Catalunya, del diario Avui. Su
mayor negocio corresponde a la edición de libros y
coleccionables.
Junto con Planeta, han sido accionistas de Antena 3 TV empresas
de construcción y entidades financieras, así como el grupo
alemán Bertelsmann.
Grupo Bertelsnmann (RTL): es el segundo accionista de Antena 3 TV
y Onda Cero. Es un grupo multimedia y multinacional, de origen
alemán, presente en los principales mercados televisivos y de
revistas de Europa.
Grupo Prisa: es el principal grupo de medios español.
Propietario de la cadena Cuatro y otros dos canales TDT (40
Principales, CNN+), así como de Digital +. Propietario de la
SER, Cadena 40, Radio Olé, M80 y Máxima FM, es el principal
actor en el espacio radioeléctrico. Además es líder en prensa,
con El País, Cinco Días y As, y uno de los destacados en el
mercado del libro y musical.
Hay que destacar las relaciones que mantiene Prisa con los
bancos, que le ha permitido acumular una deuda de cerca de 800
millones de euros (para comparar, los presupuestos del Estado de
2010 contemplan un gasto de 120 millones de euros para
actuaciones para la prevención de la contaminación y el cambio
climático). Las estrechas relaciones con los bancos, en especial
con el Santander, pero también con la banca March y otros, le
han permitido concentrar una gran capacidad de comunicación,
financiada por la deuda con estas entidades bancarias.
El Consejo de Administración de Prisa cuenta con representantes
del mundo de las finanzas y la construcción.
Grupo Mediaset: la empresa del presidente italiano Berlusconi es
propietaria de Telecinco y tres canales más TDT. Procedente del
mundo de la construcción, Berlusconi tiene diversas causas
pendientes con la justicia por corrupción, falsificación de
cuentas y lavado de dinero. Tiene el monopolio de la televisión
en Italia, donde controla la televisión pública y es
propietario de los canales de emisión en abierto.
Grupo Vocento: hasta mediados de 2009, Vocento mantenía una
participación en la propiedad de Telecinco. Tras venderla, ahora
es propietario solo de Net TV, y de televisiones
locales (Urbe TV). En radio, es propietario de la cadena Punto
Radio. Su principal negocio es la prensa, con los diarios Abc, El
Correo y otros diarios locales y regionales, además del gratuito
Qué!.
Imagina + Televisa: La Sexta y Gol TV son propiedad de un grupo
de productoras audiovisuales (Globomedia+Mediapro, las
principales), que cuentan también con capital de la primera gran
multinacional de la publicidad WPP. Además, el grupo de
comunicación mexicano Televisa también es accionista de La
Sexta.
RCS Media Group: Rizzoli-Corriere della Sera Group es un grupo de
comunicación italiano, que cuenta con capital de la industria y
banca milanesa (Mediobanca, Fiat, Assicurazioni Generali,
Pirelli, Benetton, banco Popolare
), y que en el pasado
estuvo implicado en escándalos como el del Banco Ambrosiano y la
Logia P2, implicada en varios crímenes. RSC media Group es
propietaria de Veo TV y, en prensa, edita el diario El Mundo, el
deportivo Marca y el diario económico Expansión.
Grupo ONO: el principal operador de cable en España, es
propiedad de fondos de inversión y otras entidades financieras
de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido. El principal accionista
es JP Morgan.
Telefónica: la compañía privatizada ofrece servicios
audiovisuales por internet (imagina TV). Sus accionistas
principales son La Caixa y otras entidades financieras.
2. La publicidad comercial es el principal contenido de las
televisiones y ocupa también un espacio importante en la radio.
Y, ahora, la nueva ley del audiovisual viene a confirmar una
concepción del derecho a la comunicación como el derecho a la
comunicación comercial. Así, el derecho a la comunicación,
aunque es un derecho humano reconocido también en nuestra
constitución, ni siquiera se menciona en el proyecto de ley,
mientras que se dedica toda una sección al derecho a la
comunicación comercial. ¿Se trata, quizás, de un derecho
amenazado? Veamos:
España es uno de los países europeos con más publicidad en la
televisión:
Ocupación publicitaria en las televisiones europeas, 2007, en
porcentaje de tiempo total.
España: TV privada (13,3 / 19,4). TV pública (2,9 / 17,5).
Telecinco (19,4). Antena 3 (19,0). Cuatro (18,3). TVE1 (17,5). La
2 (15,2). La Sexta (13,3).
Francia: TV privada (9,7). TV pública (3,5 / 6,8).
Alemania: TV privada (12,2 / 16,7). TV pública (1,2).
Reino Unido: TV privada (11,4 / 11,7). TV pública (0).
Italia: TV privada (12,9 / 14,7). TV pública (2,8 / 5,1).
Fuente: Informe de la Comunicación en Catalunya, 2009.
La Comisión Europea ha denunciado al estado español ante el
Tribunal de Justicia de las Comisiones Europeas por
incumplimiento de los límites a la publicidad establecidos por
la Directiva de Televisión sin Fronteras (denúncia de noviembre
de 2008, ref. IP/08/1801). La denuncia se basa en que, a
diferencia de las normas europeas, en España no se computan como
tiempo de publicidad los espacios de telepromoción y
publireportajes, para así disimular la elevada ocupación
publicitaria de los canales ocupados por los piratas de la
comunciación.
La publicidad, repetida en distintos canales y a distintas horas
del día, es, sin duda, el contenido con una mayor difusión y
una mayor audiencia. Y los principales anunciantes son, con
diferencia, las grandes compañías más favorecidas por la
liberalización económica y el consumismo insostenible. De esta
forma, algunos de los principales conflictos de nuestros tiempos,
y los actores implicados, han recibido más atención, más
tiempo de comunicación publicitaria que de comunicación
informativa.
Por ejemplo, mientras que la liberalización y privatización de
los servicios públicos a penas generó debate en los medios de
comunciación, la inversión en publicidad de Telefónica fue de
79 millones de euros en 1998, casi el doble que el año anterior,
y llegó a los 240 millones en 2000. Auna, surgida de la
privatización de Retevisión, se situaba como el segundo a
nunciante español en 1999, sólo un año después de su
privatización. Así, en lugar de un debate social informado
sobre la privatización del sector público, tuvimos un bombardeo
publicitario sobre la libertad de poder llamar por teléfono a
través de dos compañías.
Las empresas del petróleo, presentes en Irak y en otras zonas
donde aprovechan el alza de los precios motivada por las guerras,
no dudan en asociarse a los valores de la libertad y el
ecologismo en sus campañas publicitarias. Y los fabricantes de
4×4 llevan a los mercados de consumo las tecnologías de la
industria militar de Estados Unidos, apelando también a los
valores ecológicos de sus coches/tanques.
3. Los piratas del espacio radioeléctrico no dan acceso a las
ondas a los ciudadanos, excepto en formatos de sucesos y
telerealidad. Y las televisiones públicas, que tienen un mandato
legal para dar acceso a los grupos sociales significativos,
ofrecen solamente espacios marginales, en franjas de bajo consumo
televisivo, y solamente para grupos religiosos y grandes
sindicatos. De forma que, mientras que las grandes empresas
tienen acceso a casi el 20% del tiempo de emisión, en todas las
franjas horarias, los ciudadanos disponen, en el mejor de los
casos, de 15-30 minutos semanales, en horarios de mañana y fin
de semana, y sólo si forman parte de un sindicato mayoritario o
de alguna iglesia; o del tiempo que les ofrecen programas de
sucesos, cotilleo y telerealidad.
4. Las radios musicales sirven a los intereses de las grandes
discográficas, con las que a menudo tienen acuerdos comerciales.
De manera que gran parte de la creación musical tiene enormes
barreras para acceder a la comunicació pública radiofónica.
5. Los partidos politicos son los encargados de nombrar a los
consejos de administración y directivos de las televisiones
públicas, primando el interés partidista a la profesionalidad
de los medios de comunicación. Y los medios privados se decantan
también claramente por uno u otro partido. De manera que el
sistema de comunicación español se caracteriza por ser uno de
los más politizados, en el sentido partidista, de Europa.